Notas: 19 de febrero

Posted on Feb 17, 2016 in Notas del programa, Program Notes
Notas: 19 de febrero

19 de febrero de 2016
¡Éxitos musicales!

Notas del concierto por Natalie Piontek
María Angélica Lasso, traducción al español

 

Sinfonía No. 40 en Sol menor, KV. 550
Wolfgang Amadeus Mozart (1756–1791)

27 minutos 

DATO CURIOSO: Mozart escribió su primera sinfonía cuando tenía ocho años de edad.

Durante un verano de torbellino en1788, Mozart empezó y completó lo que se convertiría en una de sus tres sinfonías más populares. La Sinfonía No. 40 es la segunda de estas tres. Aunque se consideró la pieza de inspiración para la Quinta Sinfonía de Beethoven, la Sinfonía No. 40 es una de las dos únicas sinfonías de Mozart compuesta en clave menor.

 

Un talento prodigio

Wolfgang Amadeus Mozart, cuyo nombre de bautismo es el trabalenguas Johannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus Mozart, nació en 1756 en Salzburg, Austria. Un niño prodigio. Su genio compositivo ha sido mitificado tanto en la literatura como en el cine. La película Amadeus de 1984 del director Miloš Forman es quizá el relato biográfico más conocido de Mozart en la cultura popular.

Mozart empezó a componer a la edad de 5 años y llegó a escribir más de 600 obras para el tiempo de su muerte prematura a la edad de 35. Cuando cumplió 18 años ya había compuesto 30 de sus 41 sinfonías. Mozart tenía la capacidad de escuchar una pieza una sola vez y después escribirla de memoria —una técnica que ejecutó la primera vez que escuchó Miserere de Gregorio Allegri. Ese mismo día transcribió la pieza en su totalidad.

 

El modo menor

Muchos reconocerán la turbulenta apertura del primer movimiento. Además de aparecer en muchos programas de televisión y películas (“Gilmore Girls,” “Animaniacs,” y “It’s Always Sunny in Philadelphia”, por mencionar algunos), la exposición del movimiento fue uno de las melodías de teléfonos celulares más populares en la década de 1990.

Los violines presentan el tema principal comenzando en un tono poco convencional. Esta técnica crea un sentimiento de anhelo e inestabilidad, el sentimiento de un pensamiento incompleto. Este enfoque fue repetido tiempo después por compositores Románticos, quienes recurrieron a éste a menudo para recrear esos sentimientos de melancolía en sus composiciones. Las repetidas notas de octavo en la sección de viola conducen este movimiento sin descanso hacia la siguiente sección.

El segundo movimiento, una danza similar a Andante, es más característico de la música alegre y vivaz a la que estamos acostumbrados a escuchar de Mozart. Éste abre con la alegre nota de Mi bemol mayor. Encantador descenso en motivos de escalar (en otras palabras, los patrones repetidos de notas en descenso) que son intercambiados entre los instrumentos de viento antes de este movimiento; también hay un movimiento a territorios más sombríos al aterrizar en un acorde tormentoso en Mi bemol menor. Después de unos cuantos intercambios más de los pequeños motivos de escalar que escuchamos anteriormente —las cuerdas incluidas en esta ocasión—, Mozart nos regresa eventualmente a recintos confortables. El movimiento concluye con su tono de inicio de Mi bemol mayor.

Es poco probable que alguien clasifique el tercer movimiento como una danza al escucharlo, pero el movimiento es de hecho un minueto y trio en su forma. El hecho de que no suene como una danza es debido a las hemiolas de Mozart: una técnica en la que dos grupos de tres tiempos se sustituyen por tres grupos de dos tiempos. La técnica le da a la música una sensación de estar desbalanceada y hace que sea difícil distinguir el medidor de la pieza.

Los primeros violines abren el cuarto movimiento destacando la clave de inicio de la sinfonía con un arpegio en Sol menor. Este motivo arpegiado forma el punto crucial del movimiento y es repetido por cada uno de los grupos instrumentales, modulado en numerosas claves. Las escalas ascendentes rápidamente se lanzan entre instrumentos y el movimientos se precipita hacia una intensa conclusión.

 

Rapsodia sobre un tema de Paganini
Sergei Rachmaninoff (1873–1943)

25 minutos

DATO CURIOSO: Muchas de las obras de Rachmaninoff incorporan lo que se conoce como Dies Irae, el tema de la Misa medieval de la muerte.

Rachmaninoff, conocido por sus manos inusualmente grandes, pudo alcanzar un intervalo sorprendentemente amplio de un 12º en el teclado del piano entre su pulgar y su dedo meñique —la mayoría de las personas apenas pueden llegar a alcanzar una octava.

 

Acera de Rachmaninoff

Sergei Rachmaninoff nació en 1873 en Semyonovo, Russia. Fue compositor, conductor y concertista de piano. De pie alcanzaba unas imponentes 6’6″ y rara vez sonreía en fotografías. Fue mayormente aclamado por sus contribuciones al repertorio del piano, incluyendo cuatro conciertos (cinco si se cuenta la Rapsodia), 24 Preludios, dos sonatas para piano, entre otros.

 

Un inicio difícil

Rachmaninoff tuvo una carrera tumultuosa llena de altos y bajos. El estreno de su primera sinfonía en 1847, conducida descuidadamente por el compositor Alexander Glazunov, fue prácticamente un catástrofe. Los críticos se burlaron y rápidamente ignoraron la obra. El joven Rachmaninoff de 23 años había pasado dos años componiendo esta sinfonía y después del estreno cayó en una profunda depresión. Tuvo que pasar un tiempo de 10 años para que él tuviera el valor de escribir su segunda sinfonía.

Sin embargo, durante el largo retroceso que Rachmaninoff experimentó después del estreno de su primera sinfonía, se enamoró de su prima hermana, Natalia Satina. La relación de Rachmaninoff y Natalia fue mal vista por las familias, pero igual decidieron casarse.

En 1917, la Revolución rusa obligó al compositor a salir de su tierra natal. Rachmaninoff inmigró a los Estados Unidos donde condujo conciertos con la Orquesta de Filadelfia en la que se presentó como pianista hasta la edad de su muerte, 69 años.

 

El quinto concierto de piano

Rachmaninoff escribió su Rapsodia sobre un tema de Paganini después del 24º y el último capricho de los 24 caprichos para el solo de violín de Paganini. Escrita en un conjunto de 24 variaciones, la obra presenta Dies Irae, el tema ominoso de la misa medieval de la muerte. Al igual que los Caprichos de Paganini, la Rapsodia sobre un tema de Paganini es una obra maestra virtuosa.

Las variaciones abarcan toda la gama de emociones: alegres y serias, serena y turbulenta, lastimero y exuberante. Rachmaninoff abre la obra con una introducción y la primera variación, la cual inusualmente precede el tema principal. Rachmaninoff varía el tema de Paganini en casi todas las formas imaginables en un extraordinario despliegue de virtuosismo compositivo. Escribe el tema al revés, desacelera y acelera el tempo, e invierte en ritmos. Modula el tema en la clave principal y lo invierte para crear la maravillosa y romántica melodía de barrido en la famosa variación del 18º. Esta variación se presenta usualmente como un trabajo independiente bajo su propio derecho.

La 24a y última variación es quizá la más intimidante, técnicamente hablando, de todas las variaciones. Rachmaninoff bebía un vaso de crème de menthe para calmar sus nervios antes de tocarla él mismo. Los pasajes de asensos y descensos rápidos intimidan incluso al más fino pianista. Sin embargo, sin tomarse a sí mismo muy en serio, decide terminar este recorrido de fuerza con un movimiento suave, una pequeña cita de humor del primer tema.

 

El pájaro de fuego (1919)
Igor Stravinsky (1882–1971)

23 minutos 

DATO CURIOSO: El rumor famoso en torno a Stravinsky es el haber tenido un romance con la icónica diseñadora de modas Coco Chanel. Este fue el tema de la película Coco et Igor de 2009.

Stravinsky concibió El pájaro como un ballet. El pájaro de fuego es una selección de movimientos de producción plena. Stravinsky hizo tres diferentes suites orquestales de El pájaro — una en 1911, una en 1919, y una en 1945. La suite de El pájaro de 1919 (que presentamos esta noche) sigue siendo la más popular.

 

Acerca de Stravinky

Igor Fyodorovich Stravinsky —nacido en 1882 en Oranienbaum, Rusia— defendió la era moderna de música clásica. Con su música experimentó atonalidad y disonancia extrema; y con sus ballets, barbarie e imágenes displicentes. La consagración de la primavera, un ballet de Stravinsky que se estrenó ante una audiencia parisina en 1913, fue tan radical que el público se amotinó durante la presentación. La pieza se terminó a medias ya que los bailarines no podían escuchar la música debido al público enardecido.

 

La historia

La música de Stravinsky se clasifica dentro de tres periodos: El periodo ruso, el periodo neoclásico, y el periodo de serie. Del periodo ruso reconocemos compositores como Tchaikovsky, Rachmaninoff y Nikolai Rimsky-Korsakov (Stravinsky de hecho estudió bajo la tutoría de Rimsky-Korsakov durante el tiempo de universidad). El periodo ruso es caracterizado por el uso de canciones y melodías tradicionales rusas, y la suite de El pájaro de Stravinsky es una de las obras más representativas de este periodo.

 

Acerca de la música

La historia de El pájaro proviene de los cuentos populares rusos y se centra en el héroe, el príncipe Iván. Iván se pierde dentro de un bosque desconocido, el “el jardín encantado de Kastchei,” en donde encuentra y secuestra al pájaro. El pájaro, desesperado por escapar, le ofrece al príncipe una pluma mágica a cambio de su libertad. La pluma mágica es lo que le permite a Iván derrotar al malvado Kastchei y ganar su princesa.

El pájaro de fuego está compuesto en cinco movimientos o tableaus. La obra abre con una declaración siniestra y rumores en cuerdas graves, lo que inmediatamente transporta al oyente dentro del místico bosque de Kastchei. Los metales y vientos aparecen poco después enriqueciendo el paisaje sonoro. Los violines tocan trémulos, una técnica en la que el arco se mueve atrás y adelante rápidamente en una cuerda, y Glissandi, donde el dedo se desliza hacia arriba y hacia abajo en una cuerda creando una atmósfera inquietante.

El pájaro está lleno de la evocadora escritura de vientos característica de Stravinsky. Después de escuchar la música melancólica de los bosques de Kastchei, se nos presenta a El pájaro de fuego, que es retratado de manera colorida por la flauta, el clarinete y el flautín. Las líneas entre los tres instrumentos de viento están intrincadamente entrelazadas, con un solo instrumento recogiendo la parte final de un arpegio, justo donde acaba el otro. Las piezas son técnica y rítmicamente enrevesadas. Por eso aparecen con frecuencia en listas de audiciones orquestales. Cuando florece el arpa y las cuerdas el movimiento se hace incluso más colorido.

Las trompetas y los metales bajos toman el control en el tercer tableau demoniaco, Danza infernal de Kastchei (¿Logra reconocer este movimiento de la banda sonora de Fantasia de Disney, 2000?). El último tableau muestra el talento de Stravinsky para crear hermosas melodías y la orquesta entera se reúne a cantar el adorable tema pastoral del pájaro de fuego.