Notas: 14 de abril

Posted on Apr 9, 2018 in Notas del programa
Notas: 14 de abril

April 14, 2018 • GOOOOL!

Notas del programa por Betsy Schwarm; María Angélica Lasso, traducción al español

GOOOOL! trae una variedad de obras con sabor mayormente centroamericano y suramericano. España también hace parte del repertorio, al igual que el compositor norteamericano Aaron Copland. Por un lado, Copland viajó a México y, por otro, el compositor Falla pasó sus últimos años en Argentina; entonces todo lo que se presenta esta noche tiene una conexión fronteriza con el sur.

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Huapango
José Pablo Moncayo (1912-1958)

“Huapango” es un baile/canción de tradición mexicana representado en una tarima de madera, junto con el rasgueo de guitarras y un violín. Los tempos enérgicos y los ritmos fuertes son la norma, al igual que la práctica de dos cantores que se turnan los versos al cantar. El guadalajarense José Pablo Moncayo, en su recolección orquestal de la forma, evoca estas características a través de métricas intercambiables, eco frecuente entre instrumentos y variaciones entre las melodías del baile conocidas a lo largo de la costa del Golfo de México. El estreno de esta obra fue en 1941 con la Orquesta Sinfónica de México, bajo la dirección del maestro de composición de Moncayo, el compositor Carlos Chávez (1899–1978).


Redes
Silvestre Revueltas 
(1899–1940)

“Redes” es una película semidocumental de 1938 que narra la vida real de pescadores mexicanos. La música estuvo a cargo del compositor Silvestre Revueltas, quien se basó en los ritmos e instrumentos de la música folclórica de su país para capturar la esencia de cada escena. Revueltas logró hacer ésto tan vívidamente, que las partituras lograron ser adaptadas como suite de concierto orquestal.

La escena de apertura es la de los propios pescadores, con vidas volubles, pasando de ser audaces a ansiosos, e incluso pensativos: parece ser que la vida de un pescador no es siempre una vida feliz. Después se inicia una evocación ambiental lastimera, empezando con el funeral de un niño, y seguido de la partida de pescadores al océano; espíritus elevados regresan con mucha energía danzante. La escena de pelea posterior parece terminar mal pues la escena final de suite es melancólica, con sutiles ritmos pulsantes de fondo que le dan fuerza a una atmósfera de creciente ansiedad. A lo largo de la obra, Revueltas se enfoca en las trompetas —algunas veces silenciadas— para roles solistas; probablemente estaba pensando en la prominencia de ese instrumento en la música folclórica de las regiones costeras.

 

El Salón México
Aaron Copland (1900–1990)

El compositor norteamericano Aaron Copland comentó alguna vez  que “Otros turistas sacaran sus fotos instantáneas para mostrarte cómo es un país, pero un compositor quiere mostrarte en cambio cómo suena un país.”

Esta afirmación resume la inspiración que Copland tuvo para “El Salón México”: no tuvimos que estar con él durante su visita a México para poder disfrutar de su reminiscencia musical. El nombre de su obra es el mismo del salón de baile que él visitó en su viaje a Ciudad de México, donde recordó haber visto carteles de advertencia en los que se les pedía a los visitantes, por el bien de las mujeres que visitaban descalzas, no arrojar colillas de cigarrillos encendidas al piso. El compositor admitió que tomó prestado muchos de los temas de una colección de canciones del folclore mexicano; de ahí el auténtico sabor de la obra. “El Salón México” se estrenó en agosto de 1937, con la Orquesta Sinfónica de México a cargo del conductor Carlos Chávez (1899–1978).

 

Ballet Sombrero de tres picos – Suite No. 1
Manuel de Falla (1876–1946)

La obra del compositor español Manuel de Falla, “El sombrero de tres picos”, es un ballet que cuenta la historia de un político local, el corregidor, cuyo incesante cortejo hacia la joven y bella esposa del molinero lo lleva a perder el poder y a terminar en prisión. El sombrero del título de la obra alude al uniforme tradicional del corregidor. Así como la historia narrada en el ballet es española en su carácter, del mismo modo los ritmos y melodías reflejan la herencia de Falla.

La Suite No. 1 de “El sombrero de tres picos” tiene una apertura corta y estridente, conduciendo a temas sofocantes que insinúan un día caluroso y húmedo bajo los rayos del sol. El breve solo de fagot al final de este movimiento es aparentemente sugerente del propio corregidor, ya que el fagot es frecuentemente el centro de atención cuando el corregidor entra en escena.

El segundo movimiento, “Baile de la esposa del molinero”, es un fandango vibrante con  brillantes toques de color de la percusión.

El tercer movimiento representa un breve encuentro entre la esposa del molinero y el corregidor, él representado por el fagot y ella representada gracilmente por la flauta y las cuerdas.

Para el movimiento de cierre, “Las uvas”, es fácil imaginar que las uvas en realidad pueden ser vino, ya que la música tiene un carácter exuberante. Hay muchos momentos en los que los solos para instrumentos de viento de madera son los protagonistas y la trompeta es frecuentemente el centro de atención entre éstos. Llegando al cierre, todos se llenan de entusiasmo .

 

Bachianas Brasileiras No. 5 – Ária
Heitor Villa-Lobos (1887–1959)

El brasileño Heitor Villa-Lobos creció con una fascinación por la música folclórica de su tierra natal, pero tenía suficiente educación formal en composición para observar que las maneras en que se combinan las líneas melódicas en la música popular eran a veces similares a las técnicas utilizadas por el el maestro del barroco, Johann Sebastian Bach. Esta sincronicidad de características estilísticas llevó a Villa-Lobos a imaginar una serie de obras que combinaban elementos de ambas ideas bajo un título destinado a evocar ese emparejamiento: Bachianas Brasileiras = Bach al estilo de Brasil.

Villa-Lobos compuso nueve suites Bachianas Brasileiras diferentes, cada una para una combinación diferente de artistas. La quinta de las nueve suites generalmente requiere un soprano solista y un ensamble de cuerdas exclusivamente de chelos; el propio Villa-Lobos tocó el chelo. Ocasionalmente, las partes del violonchelo se reorganizan en un ensamble de cuerdas completo con música para cada una de las diferentes secciones. Algunos de estos arreglos también traen la parte del soprano en forma instrumental; ese es el caso aquí. Sus delicadas ambientaciones pretenden sugerir a una dama mirando a la luz de la luna mientras los pájaros se quedan en silencio: incluso sin la participación de un cantante, las partes instrumentales hacen un muy buen trabajo al sugerir esa escena nocturna.

 

Oblivion
Astor Piazzolla (1921–1992)

Astor Piazzolla nació en Buenos Aires, pero fue criado en el vecindario Little Italy de la ciudad de Nueva York. Piazzolla creció hasta convertirse en un experto en el arte del tango. El hecho de haber tocado el bandoneón tipo acordeón, tan crucial para el espíritu del tango, lo ayudó a comprender el talante del instrumento; y el haber estudiado en Francia con Nadia Boulanger (1887 – 1979), quien también contaba con Copland y Bernstein entre sus alumnos, le dio a sus obras un mayor grado de finura de la que podrían haber tenido si se hubiera quedado en casa. Los puristas del tango insisten en que Piazzolla tomó demasiadas libertades con sus forma de arte, pero el público de los conciertos sigue intrigado y extasiado por el gusto seductor de sus composiciones.

Piazzolla compuso “Oblivion”, probablemente su obra más escuchada, en 1982 para la película Enrico IV del director March Bellocchio. Puede que esta noche no escuche la obra exactamente como lo escribió Piazzola, esto es, originalmente para un genuino conjunto de tango; no obstante, incluso en forma orquestal, el edificio sensual de anticipación de “Oblivion” es algo que las audiencias logran captar con facilidad.

 

Estancia ballet suite
Alberto Ginastera (1916–1983)

Una Estancia es un rancho Argentino, y ¿quién mejor para componer un set de ballets en tal lugar que el compositor argentino Alberto Ginastera? El ballet cuenta la historia de un chico de ciudad enamorado de la hija de un ranchero. Al principio, el enamoramiento viene únicamente del lado de él —ella encuentra más interesantes los intrépidos gauchos o vaqueros—. Aun así, al final de la escena, el héroe gana el corazón de la chica al derrotar a los gauchos en su propio juego.

El “ballet de un acto” fue un encargo del American Ballet Caravan en 1941. Sin embargo, para la fecha en que Ginastera terminó la música, aquella compañía de baile ya se había disuelto. Sólo hasta 1952 la obra logró su etapa de completitud con bailarines y coreógrafos. Antes de que esto sucediera, Ginastera había creado cuatro bailes a partir de las partituras que se usaron como una suite de conciertos presentados el 12 de mayo de 1943 en Buenos Aires.

El primer movimiento de la suite abre con ritmos de gran arremetida, los cuales caracterizan en gran parte la obra, mientras que los temas repetitivos aumentan en tono e intensidad. Aunque el énfasis sea en cuerdas e instrumentos de cobre, los vientos de madera ocasionalmente agregan frases ornamentales.

El segundo movimiento, mucho más suave, comienza con frases líricas de flautas flotando sobre acompañamientos de cuerda, y un solo de violin alto ambientado de manera similar más adelante en el movimiento.

Para el tercer movimiento, la poderosa energía rítmica regresa,  conducida por cuerdas, cobres y percusión.

En el último movimiento, los vientos de madera se hacen más prominentes con un sentido de urgencia frenética. A medida que el movimiento se acerca a su cierre, una frase repetitiva en aumento con acentos irregulares toma el control y domina el movimiento llevándolo a los últimos compases, absolutamente exuberantes en sí.

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